10 enero 2013

Me Metieron El Perro... ( Parte 1)

 Me puse de novio, nos fuimos a vivir juntos e incluso nos casamos. Hasta ahí todo perfecto, una historia de amor "standard".  
 Si hay algo que me caracteriza es tener una postura firme...firme como el gobierno de Rodriguez Saa en el 2001. Cedo con facilidad ante cualquier pedido y más todavía ante mi mujer, asunto que debo corregir.

El hecho de que ella no sea tan independiente como yo le hizo necesitar una compañía ya que al haber dejado de vivir con su familia se encontraba mucho tiempo sola y a diferencia de los hombres, muchas mujeres, o por lo menos ella no tienen la determinación de salir a pasear , agarrar la bici o ir de compras sola tanto como nosotros.
Si a esto le sumamos que yo no estaba dispuesto a renunciar a mis partidos de futbol o andar en bicicleta con amigos, es entendible que ella de a ratos se sintiera sola.

Entrado el segundo año de casados ella comenzó a deslizar ese pedido que tanto miedo me daba " ¿ No podemos tener un perrito ? " a lo que yo  - pese a sus caras tristes -  le explicaba que viviendo en un departamento de 2 ambientes en un noveno piso y con sus ocupantes estudiando y trabajando era motivo más que suficiente para no tenerlo. No era el hogar  que un perro busca, no teníamos tiempo para atender sus necesidades ni cumplir con las obligaciones que un perro conlleva...

Como yo cedo fácil, la vigésima vez que me lo pidió, me armé de valor y elegí un perro sin consultarle - ¿ Así que querés tener un perro ? Vas a ver... lo voy a elegir yo, y nada de esos perros blancos chiquitos de maricones, si vamos a tener un perro vamos a tener un perro de verdad. Un perro que sea "ilevantable" , un perro digno de ser paseado,  que cause ternura en las chicas pero a la vez una imagen imponente.

El tema era como elegirlo y donde. Todas mis mascotas habían sido calleras, por lo que no sabía como comprar animales y tampoco me convencía la idea de los criaderos ni el comercio canino ya que lo asemejo con una fábrica y los seres vivos se dan por naturaleza, no se fabrican...




Continuará...

3 comentarios:

Lin Cuado dijo...

Jaaa! El primer año que viví sola me rehusaba a encargarme de otro ser vivo que no sea yo. Me ofendí muchisimo cuando me endilgaron una planta. Si, ya sé, amarguisima. Pero trabajar, estudiar y mantenerse es drama suficiente!

Después aflojé y agregué más plantitas, sigo resistiendome a los seres vivos del reino animal.

Besos Fran!

Bety dijo...

El labrador es lo más bueno que hay.
Si queres uno inteligente ovejero.
Pero todos tienen algo en común, mirá: http://blogotipo.com.ar/?p=1

Sex Shop dijo...

Muy buenooooo!!!!!